El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, emitió un comunicado en el 41 aniversario de la decisión judicial Roe versus Wade que legalizó el aborto en este país en el 22 de Enero de 1973, y permitió el exterminio de 57 millones de bebés por nacer.
Obama calificó el aniversario como una oportunidad para que las mujeres “alcanzaren sus sueños.” “Toda mujer debe decidir sobre su cuerpos y su salud,” afirmó el presidente.
Con el debido respeto por el cargo más alto en la nación, considero que las declaraciones presidenciales engañosas. Profesionales de salud mental consideran el Síndrome Post-Aborto, las consecuencias emocionales y psicológicas del aborto, nocivas para la mujer, incluso pueden llevar al suicidio. Obama también se ha olvidado de que las mujeres que consideran el aborto también deciden con los cuerpos de sus hijos por nacer y su derecho a la vida.
Durante su campaña de reelección, Obama recibió más de 15 millones de dólares de Planificación de la Familia, que pronto tomaron el crédito por la victoria electoral. Estaba manchada con la sangre inocente de los niños no nacidos que fueron exterminados cobardemente.
Cada año el 22 de enero tiene lugar por una multitudinaria Marcha por la Vida en Washington, DC. En 2014, el Papa Francisco expresó su apoyo a los manifestantes a través de la red social Twitter, asegurándoles sus oraciones “que Dios nos ayude a respetar toda la vida, especialmente los más vulnerables.”
Manifestantes contra el aborto marcharon por la Avenida Constitución hacia el Tribunal Supremo. El tema de la marcha de este año fue “La adopción: una decisión noble,” como una alternativa al aborto.