Almas Víctimas

______________________________________________________________

 

 

______________________________________________________________

 

Las Almas Víctimas experimentan intensamente el poder redentor del sufrimiento, porque Dios las ha elegido para someterse a anormalmente intenso sufrimiento físico y algunas veces espiritual para la salvación de los demás.

 

San Pablo declara: “Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros, y en mi carne, completando lo que falta de las aflicciones de Cristo, hago mi parte por su cuerpo, que es la iglesia” (Col 1:24).

Aunque Jesucristo realizó nuestra redención, “y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con El a fin de que también seamos glorificados con El” (Rom 8:17).

 

Las cruces de algunas personas son mucho más pesadas que las nuestras, porquee los dolores de esta vida ― las oportunidades del sufrimiento redentor ― no se distribuyen  igualmente ni siquiera proporcionalmente entre la humanidad.  Las Escrituras nos aseguran que somos capaces de llevar cualquier cruz que Dios nos pida, porque recibiremos la fortaleza para soportar la cruz.

 

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla” (1 Corintios 10:13).

 

El sufrimiento redentor de la alma víctima adquiere una forma intensa y personal de gracia acompañada de fenómenos místicos, como visiones y locuciones, con dolores físicos e espirituales insoportables.

Los estigmas comprenden las heridas de la crucifixión de Cristo en el cuerpo de la alma víctima, como heridas sangrantes en las palmas, los pies, el costado o la frente.  “Estigma invisible” comprende los dolores de la Pasión de Nuestro Señor sin las heridas.

Santa Faustina Kowalska (1905-1938), “Apóstol de la Divina Misericordia”, sufrió estigmas invisibles.  San Pío de Pietrelcina (1887-1968) tuvo mala salud y frecuentes ataques físicos e espirituales del diablo.

 

______________________________________________________________

 

This entry was posted in Español and tagged . Bookmark the permalink.