Reino de Amor, Misericordia y Perdón

 

Y uno de los malhechores que estaban colgados allí le lanzaba insultos, diciendo: ¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros! Pero el otro le contestó, y reprendiéndole, dijo: ¿Ni siquiera temes tú a Dios a pesar de que estás bajo la misma condena?  Y nosotros a la verdad, justamente, porque recibimos lo que merecemos por nuestros hechos; pero éste nada malo ha hecho.  Y decía: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.  Entonces El le dijo: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso.  (Lucas 23:39-43)

El comportamiento de los criminales es un ejemplo singular de la respuesta de la Humanidad a La Misericordia Infinita de Cristo Gracia, un don espontáneo de la misericordia de Dios para salvar a la Humanidad, estaba derramando cuando los ladrones hablaron con Jesús a punto de expirar en la cruz para redimir a la Humanidad. Uno de ellos tocó la fuente de misericordia infinita pero el otro no hizo, porque el comportamiento humano puede cerrar o abrir una persona a la gracia divina. El buen ladrón mostró Temor de Dios, reconoció a Cristo como el Mesías y Salvador de la Humanidad e imploró su misericordia. El ladrón aspiraba al Cielo, el Reino de Amor, Misericordia y Perdón, mientras que el otro ladrón deseaba la Tierra contaminada con el pecado y cargada de odio.

La presente generación de La Segunda Venida de Cristo también experimentará la Infinita Misericordia de Cristo en la próxima Iluminación de la Conciencia.  “Todos los mayores de 7 años tendrán un encuentro místico privado con Jesucristo que durará hasta 15 minutos”, relata el artículo La Advertencia.  Hermanos, comportémonos ante Cristo como el buen ladrón en la cruz y permanecemos en el estado de gracia para ser admitidos directamente en el Cielo en la Segunda Venida de Cristo. ¡Qué tal gracia increíble!

Eso es porque Jesús cree que eres un hijo de Dios, infinitamente valioso, y libre de elegir entre Dios y Satanás. ¿Te valoras tanto como Jesús te valora? Hermanos, asumen su nobleza y elijan a Dios y Su Reino de Amor, Misericordia y Perdón.

Participé en la Hora Eucarística de nuestra parroquia, la Iglesia de San Eduardo, Providence, RI, el sábado 17 de Junio de 2017. Antes de salir de la iglesia, miré atentamente al anfitrión y le pregunté a Jesús si quería dar un mensaje a Los lectores de mi blog. Cristo inculcó instantáneamente, clara e inequívocamente en mi mente: “¡Buscadme tanto como yo os busco!

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